Cuando alguien me pregunta cuántas horas hay que dedicarle a un negocio propio, casi siempre espera una cifra pequeña. La verdad es que depende de lo que quieras conseguir. Yo empecé dedicándole casi nada, luego pasé a una hora o una hora y media al día, y hoy le dedico una media de 5 o 6 horas. En esta guía te cuento en qué se me van esas horas, cuál es el mínimo por debajo del cual no empezaría y cómo me organizaría si tuviera un trabajo a jornada completa.

¿Cuántas horas le dedicaba al principio y cuántas ahora?

El primer año, prácticamente nada: algún hueco suelto. No me lo tomaba en serio.

Después, una hora o una hora y media al día, porque tenía que combinarlo con mis otros negocios. Los días de evento, más.

Hoy son 5 o 6 horas de media. Hay días de 8 y días de 3. Pero ha cambiado algo más que las horas: antes eran unas acciones clave que hacía cada día. Ahora mi vida va enlazada a este negocio. Organizo mi horario alrededor de lo que es importante para mí: formaciones, eventos, viajes o dónde esté.

Por ejemplo, casi siempre evito las cenas, salvo algún fin de semana. Prefiero quedar a comer, porque quiero acostarme pronto y levantarme pronto para hacer deporte. Cómo es un día mío lo cuento en qué precio pagas por no tener un horario fijo.

¿En qué se me van esas horas?

No lo mido en porcentajes, pero sí tengo bloques fijos:

  • Marketing: unas 10 horas a la semana. Unas 2 horas al día de lunes a viernes. Los lunes a veces hago 5 o 6 horas de golpe, y el resto de días hora y media o 2 horas para grabar y editar.

  • Formación: unas 6 horas a la semana, todas online.

  • Lectura: media hora al día. Lo reconozco: el último mes y medio no lo he hecho.

  • Conversaciones: unas 2 o 3 horas al día, por WhatsApp y en persona. No lo mido todo, pero sí una cosa: en 20 minutos abro 20 conversaciones nuevas y luego voy contestando.

  • Presentaciones: como mucho 2 horas al día, y solo cuando la conversación ha llegado a ese punto.

  • Eventos locales: entre 1 y 3 al mes, en Madrid, Alicante, Valencia, Málaga o Barcelona. Cada uno me ocupa una tarde.

  • Trabajo con el equipo: siempre guardo algún hueco.

Cómo lo encajo todo en la semana lo cuento en cómo organizar la semana cuando todo el negocio depende de ti.

¿Cuál es el mínimo para empezar?

Una hora al día.

Entiendo que hay trabajo, familia, deporte y mil cosas más. Pero piensa en esto: si empiezas un negocio es porque quieres algo diferente en tu vida.

Si quisieras ser abogado, la carrera no te diría "dedícale una hora al día". Te diría que estudies 4 o 5 horas al día durante 4 o 5 años, como un cabrón. Y a partir de ahí, tu vida empezaría a cambiar.

Aquí la gente regatea. En lugar de verlo como una carrera, lo ve como hacer macramé: "Le dedico una hora y media a la semana y a ver qué me da". Pues no te va a dar ni para un puto calcetín.

Si solo quieres probar, dedica lo que quieras. Pero si quieres un negocio, dedícale tiempo de verdad.

¿Qué diferencia hay entre una hora bien usada y una mal usada?

Una hora mal usada te cuesta dos veces.

Primero, porque no te da resultado. Y eso pesa: a final de mes te frustras. Segundo, porque esa hora se la quitas a otra cosa importante que tendrás que hacer después.

Una hora bien usada, enfocada en hacer bien el negocio, te da resultados relativamente pronto. Y eso es lo más difícil de conseguir. Con resultados tienes una economía mejor. Y con una economía mejor puedes hacer dos cosas: dejar otros trabajos o negocios que te generan más presión, e invertir en herramientas o en servicios que te dan calidad de vida y, sobre todo, tiempo. Algunas de esas herramientas las cuento en qué tareas puedes automatizar si tu negocio eres solo tú.

¿Hay fases en las que hay que meter más horas?

Sí: cuando quieres crecer. Pero es algo que eliges tú, no algo obligado.

Este es de los negocios más activos que conozco, porque es un negocio de relacionarte con personas, y nos relacionamos con personas todo el día. Pero también es de los menos sacrificados. Me parece mil veces más sacrificado trabajar en una carretera, o tener diez reuniones con clientes que no te importan nada porque tu negocio depende de ellos.

Crecer exige más horas, como en cualquier trabajo o negocio. La diferencia es que aquí ese tiempo lo dedicas a crecer, no a mantener una estructura.

¿Se puede bajar el ritmo?

Sí, cuando quieras. Pero en el momento en que paras, tu negocio se para.

Los negocios no se mantienen: o crecen o decrecen. Si paras el tiempo suficiente, el tuyo decrecerá y además perderás la inercia.

Así que mi consejo es este: nunca pares del todo. Tendrás épocas de más ritmo y épocas de menos. Es normal. Pero no te pares.

¿Cómo sacar esas horas si trabajas a jornada completa?

Como si hicieras un máster: un poco cada día.

Yo nunca lo concentraría en un solo día a la semana. Es como el gimnasio: no te sirve de nada ir 8 horas un día y el resto de la semana no hacer nada.

Plantéate entre hora y media y dos horas al día, en momentos sin distracciones familiares y en los que puedas hablar con gente. Yo lo haría así:

  1. En los trayectos al trabajo, de ida y de vuelta: formación. Audiolibros, libros o vídeos.

  2. En la hora de comer: siéntate cada día con una persona nueva, o manda esos mensajes a gente nueva.

  3. Por la tarde: agenda las reuniones en un momento en el que vayas a estar tranquilo. Hazlas cortas, de 20 minutos o media hora, y apóyate en la persona que te está ayudando.

Si lo repites durante un año, es muy posible que tu vida haya empezado a cambiar.

Si quieres saber si un negocio de una sola persona encaja contigo,
descárgate mi guía gratuita.

En resumen

  • ¿Cuántas horas le dedico hoy? Una media de 5 o 6 al día, entre 3 y 8 según el día.

  • ¿Y al principio? Casi nada el primer año, y luego una hora o una hora y media al día.

  • ¿En qué se van? Marketing, formación, conversaciones, presentaciones, eventos y equipo.

  • ¿Cuál es el mínimo para empezar? Una hora al día, si quieres un negocio y no un pasatiempo.

  • ¿Qué cuesta una hora mal usada? El resultado que no llega y el tiempo que le quitas a otra cosa.

  • ¿Cuándo hay que meter más horas? Cuando quieres crecer, y eso lo eliges tú.

  • ¿Se puede bajar el ritmo? Sí, pero no pares del todo: los negocios crecen o decrecen.

  • ¿Cómo hacerlo con un trabajo a jornada completa? Formación en los trayectos, gente nueva al mediodía y reuniones cortas por la tarde.

¿Cuántas horas a la semana le dedicarías hoy a algo tuyo, de verdad?

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