Me apunté a mi negocio actual el 1 de octubre de 2020 y no me lo tomé en serio. Lo hice sobre todo como viajero y para apoyar a mi pareja. Para mí iba a ser un hobby y poco más. Hoy es mi único negocio: los demás los cerré o los dejé. Así que puedo contarte lo que creía que iba a pasar y lo que pasó de verdad. Y la respuesta corta a la pregunta del título es no: fácil no es. Pero tampoco es lo que mucha gente cree.

¿Cuánto tardé en ganar mi primer dinero?

Poco. Empecé a compartirlo de verdad un verano, en agosto. Hasta entonces no se lo había contado a nadie. El primer cliente llegó ese mismo mes o el siguiente.

Lo serio llegó después. En enero de 2022 decidí ir a por ello de verdad. No como mi único negocio, porque seguía haciendo otras cosas, pero sí en serio.

En julio de ese año ya tenía una cartera de más de 30 clientes y unos ingresos residuales con este negocio. Y dos o tres meses después, esos ingresos eran cuatro veces mayores.

No voy a dar cifras. Podría, pero no es lo importante. Lo importante es esto: el resultado no llegó cuando me apunté. Llegó cuando decidí tomármelo en serio.

¿Qué es lo que más se subestima de la venta directa?

Su potencial. Con diferencia.

La mayoría lo trata como un juego. Como algo que haces a ratos, por probar. Y no se dan cuenta de que es un negocio serio, con capacidad real de darte un buen estilo de vida.

El rechazo, el miedo a vender o la constancia también cuestan, claro. Pero eso le pasa a cualquier empresario, en cualquier negocio. Lo que de verdad se subestima aquí es lo que este modelo puede llegar a darte si lo haces bien.

¿Por qué tanta gente se rinde en los primeros meses?

En mi experiencia, la mayoría no lo deja del todo. Siguen como viajeros, disfrutando del club. Lo que dejan es perseguir su sueño.

Y creo que pasa porque no tienen una razón lo bastante importante para hacerlo. Te lo digo con sinceridad: a mí me está pasando un poco ahora. Estoy reajustando mis razones, porque cuando noto que no lo estoy haciendo en serio, casi siempre es porque me falta una motivación real.

El caso que más me ha impactado fue el de un compañero que llevaba años ganando más de 1.500 dólares al mes con este negocio. Años. Y no se creía capaz de crecer más. Sentía que no lo merecía.

Lo dejó. Se dio de baja del todo y se puso a trabajar de carretillero en una fábrica.

Todavía me sorprende. Tenía algo que a mucha gente le cambiaría la vida, y lo soltó por una creencia.

¿Qué tienen en común las personas que sí lo consiguen?

Tiempo. Acción repetida durante el tiempo suficiente como para que lleguen los resultados.

Y dos cosas más:

  • Una creencia alta en sí mismas. Saben que pueden, incluso antes de tener la prueba.

  • Un deseo muy fuerte de conseguirlo. No un "estaría bien". Un deseo que les hace seguir cuando no ven resultados.

Sin esas tres cosas, el modelo da igual.

¿Es dinero fácil?

No. Y desconfía de quien te lo venda así.

Lo que sí es, sin ninguna duda, es un negocio con mucha menos carga económica y mucho menos estrés que uno tradicional. No tienes local, ni empleados, ni stock, ni una estructura que pagar cada mes. Lo cuento en qué cambia cuando pasas de un negocio tradicional a la venta directa.

Pero menos carga no quiere decir menos trabajo. No es más fácil ganar dinero aquí que en un empleo o en otro negocio. Es más sencillo en lo económico, que es otra cosa. Y ahí hay mucha confusión. Igual que con los ingresos pasivos, de los que hablo en ¿existen de verdad los ingresos pasivos?

¿Está mal enseñar lo que ganas?

No. En cualquier trabajo se habla del sueldo, y cualquier empresario habla de su facturación.

En este sector estamos más limitados: las reglas no nos dejan decir lo que ganamos. A mí me parece absurdo, la verdad.

Lo que sí está mal es usarlo para vender una mentira. Si alguien enseña lo que gana para dar a entender que es fácil, está engañando. Si lo enseña para que veas que es posible, explicando lo que le ha costado, me parece bien.

¿Es la venta directa para ti?

Depende. Y no te lo puedo responder yo.

Cuando alguien me lo pregunta, le hago estas preguntas:

  1. ¿Qué es lo que quieres conseguir?

  2. ¿Qué has probado hasta ahora?

  3. ¿Qué estás dispuesto a probar?

  4. ¿Durante cuánto tiempo quieres hacerlo?

  5. ¿Estás dispuesto a mandar a tomar por culo todas las creencias que te frenan?

Si la respuesta a todo es sí, puede ser para ti. Pero aun así siempre le digo lo mismo: no tengo una bola de cristal. No sé si te va a funcionar. La única forma de saberlo es probarlo.

En resumen

  • ¿Es fácil ganar dinero con la venta directa? No. Es más sencillo en lo económico, pero no es dinero fácil.

  • ¿Cuánto tardé en ganar mi primer dinero? Poco: el primer cliente llegó en el primer o segundo mes.

  • ¿Cuándo llegaron los resultados serios? Cuando decidí tomármelo en serio, no cuando me apunté.

  • ¿Qué se subestima más? Su potencial real para darte un buen estilo de vida.

  • ¿Por qué se rinde la gente? Porque no tiene una razón lo bastante importante.

  • ¿Qué tienen quienes lo consiguen? Acción prolongada en el tiempo, creencia en sí mismos y un deseo muy fuerte.

  • ¿Es para ti? Depende de lo que quieras y de lo que estés dispuesto a hacer. La única forma de saberlo es probarlo.

¿Qué razón tendrías tú para tomarte algo propio en serio?

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