Hay una frase que se atribuye a Benjamin Franklin y que siempre me ha gustado: vacía tu cartera en tu mente y tu mente llenará tu cartera. Con el tiempo pasa algo parecido. Quien gestiona bien su tiempo suele acabar teniendo bien sus finanzas. Te lo digo con una confesión por delante: yo no soy bueno gestionando el dinero, y hoy no te puedo dar lecciones de finanzas. Pero sí puedo contarte por qué creo que el calendario importa todavía más, qué hago con el mío y qué controlaría primero si empezara hoy.
¿Qué es más importante, el tiempo o el dinero?
Como mínimo, deberías gestionar tu calendario igual de bien que tus finanzas. Y si me obligas a elegir, el calendario.
¿Por qué? Porque el dinero se puede volver a ganar. El tiempo no. Es lo más limitado que tienes, y además no sabes cuánto te queda.
Y cuando hablo de gestionar el tiempo no me refiero solo a repartir las horas. Me refiero a que todo lo que haces esté dirigido a tus prioridades.
El problema es que la mayoría de la gente no gestiona ni lo uno ni lo otro. Y en las finanzas me incluyo.
¿Cómo gestiono yo el dinero de mi negocio?
Te soy sincero: no soy un experto.
Hay cosas básicas que siempre he hecho, como separar el dinero del negocio del personal. Sé mucha teoría y he aplicado mucha. Por eso mi empresa llegó a donde llegó.
Pero estos últimos años, después de la quiebra, las finanzas me dieron un vuelco. Desde entonces he ido siempre un poco por detrás de lo que me pedía cada momento. Así que no voy a darte consejos de finanzas que yo mismo no estoy aplicando bien.
Si quieres ver cómo planteo el dinero para empezar un negocio, lo cuento en cuánto dinero necesitas para emprender sin ponerte contra las cuerdas.
¿Qué pasa cuando gestionas bien el tiempo?
Que la cartera se va llenando.
Hubo una época en la que llevaba bien las dos cosas, el tiempo y las cuentas. Y lo que mejor llevaba era el tiempo, incluso mejor que el dinero. Enfocaba bien las acciones: dónde dedicaba mi tiempo y dónde no. Y la empresa estaba siempre en expansión.
Por eso hoy soy de invertir en herramientas. A veces quizá de más, lo reconozco. Pero si una herramienta me permite hacer lo mismo en menos tiempo, o tres o cuatro veces más en el mismo tiempo, prefiero pagarla.
Si me quita un quebradero de cabeza, me da energía. Si me da energía, me da tiempo. Y si me da tiempo, me da dinero.
¿Cuál es el error de tiempo que más me ha costado?
Adelantarme demasiado.
Suelo ver las cosas antes de que pasen y les dedico tiempo antes de que haga falta. A veces eso se convierte en una ventaja enorme. Pero tiene un riesgo: si no llega a ser una ventaja, has perdido todo ese tiempo.
Con la empresa de fotografía nos adelantamos dos años al mercado con el escaneo 3D. Al final el mercado llegó. Pero si no hubiera llegado, habríamos pasado dos años centrados en algo sin ninguna certeza de que funcionara. Lo cuento en ¿es mejor especializarse o diversificar un negocio?
Y por encima de eso, hay un error que he cometido muchas veces: fijarme en el tiempo futuro en lugar de en el presente.
¿Qué relación hay entre cómo usas tu tiempo y lo que ganas?
Total.
La mayoría de la gente no gestiona su tiempo porque no tiene prioridades. Y si no tienes prioridades, no tienes nada que ordenar. El día se te va solo.
Yo he dejado de hacer muchas cosas. No veo la televisión desde hace unos 15 o 16 años, salvo si estoy comiendo en casa de mi familia y está puesta. Tampoco veo casi series: si me engancho a una, me la veo en dos días del tirón. Prefiero películas, que tienen principio y final. Y prefiero verlas en el cine, porque en casa es muy fácil abrir una plataforma y ponerte cualquier cosa. En el cine no pagas por algo que no te interesa de verdad.
Todo eso me ha dado más calidad de vida.
Mientras tanto, mucha gente pasa horas en un atasco escuchando una radio que no ha elegido, comiendo lo que le han dicho que es bueno sin comprobarlo. La diferencia entre unos y otros no es el talento. Es a qué dedican sus horas.
¿Qué controlaría primero si estuviera empezando?
Ni el calendario ni las cuentas. Primero, las prioridades.
Y a partir de tus prioridades, usas las dos herramientas:
Las cuentas, para decidir por dónde va a entrar el dinero, qué vas a hacer con él cuando entre y qué planes tiene ese dinero para que el crecimiento sea estable.
El calendario, para no dedicarle tiempo a lo que ahora mismo no es importante.
Cómo organizo mi semana alrededor de esas prioridades lo cuento en cómo organizar la semana cuando todo el negocio depende de ti.
En resumen
¿Qué es más importante, el calendario o las finanzas? Como mínimo, igual de importantes. Si hay que elegir, el calendario.
¿Por qué? Porque el dinero se puede volver a ganar y el tiempo no.
¿Soy bueno con las finanzas? No. Separo el dinero del negocio y el personal, pero no doy consejos que no aplico bien.
¿Qué pasa cuando gestionas bien el tiempo? Que el dinero suele llegar detrás.
¿En qué gasto para ganar tiempo? En herramientas que me ahorran horas o quebraderos de cabeza.
¿Qué error de tiempo me ha costado más? Adelantarme demasiado y fijarme en el futuro en lugar del presente.
¿Qué controlar primero? Las prioridades. Después, cuentas y calendario al servicio de ellas.
¿A qué dedicaste ayer las horas que nadie te pidió?
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